in grandes anuncios, Cristina Kirchner encabezó su penúltima Asamblea Legislativa. Reivindicó las políticas adoptadas en los últimos diez años, lanzó críticas a distintos sectores y reflotó la idea de una concertación con un llamado a la “unidad”

Con un vestido blanco, la presidente Cristina Kirchner encabezó su sexta y penúltima Asamblea Legislativa, la primera sin luto desde aquel 27 de octubre de 2010 en que falleció su marido. Aunque lejos estuvo de las casi cuatro horas de discurso del año pasado,  las 2 horas y 45 minutos que se extendió su mensaje al Congreso de la Nación alejaron las versiones de que se trataría de un discurso corto por su delicado estado de salud.

El discurso tuvo pocos anuncios. La propuesta para que la oposición presente un proyecto alternativo al memorándum con Irán para esclarecer el atentado a la AMIA, el pedido para que se refuercen los instrumentos de control de precios y el reclamo para contener las protestas y los cortes de calles fueron quizá los puntos más destacados. Sin embargo, ninguno de ellos fue presentado como un proyecto de ley particular.

Más tarde, a través de su cuenta de Twitter, la Presidente reconoció el olvido y anticipó que esta semana el gobierno nacional entregará al Poder Legislativo la iniciativa para el pago de una compensación a Repsol por la confiscación de la petrolera YPF.

Si bien tampoco hubo anuncios al respecto, se destacaron también las críticas a los docentes por las paritarias (“uno tiene la sensación de sentirse rehén”) y los dardos a la Justicia por haber derogado buena parte de la reforma judicial sancionada en 2013 (“Un poquito de control popular no le viene mal a nadie”).

Afuera, en la Plaza del Congreso, miles de militantes se congregaron para seguir las palabras de Cristina Kirchner. La larga jornada – que contó con personas que comenzaron a llegar desde las primeras horas de la madrugada para ocupar los primeros puestos frente a las escalinatas del edificio legislativo – tuvo su recompensa. Tras su discurso ante los diputados y senadores nacionales, la jefa de Estado se asomó a la explanada y dirigió unas breves palabras a los manifestantes.

Allí, la Presidente agradeció a sus seguidores por el “aguante” y reconoció que los jóvenes son su “debilidad”. Pidió además que no sólo los militantes kirchneristas, sino toda la sociedad se encargue de vigilar el programa de Precios Cuidados para evitar que haya nuevos aumentos desmedidos.

La oposición
El mensaje a la Asamblea Legislativa tuvo una recepción dividida entre los opositores. Muchos dirigentes reconocieron el llamado a la unidad y celebraron el uso de un tono menos confrontativo que el de otros años. Incluso, durante distintos tramos del discurso, sorprendió ver a sectores de la oposición aplaudir de pie las propuestas de la mandataria.

Dos casos fueron los más destacados. Cuando Cristina Kirchner llamó a trabajar en un proyecto para regular las protestas sociales, la bancada del PRO, con Laura Alonso a la cabeza, se levantó a celebrar la iniciativa. Luego, cuando pidió que la democracia y las instituciones venezolanas sean respetadas por los manifestantes que protestan contra el presidente Nicolás Maduro, recibió una cerrada ovación de parte del Frente Amplio Progresista, entre las que se destacó la diputada Victoria Donda.

En cuanto salió del recinto, Sergio Massa optó por cargar contra la iniciativa de reformar el Código Penal. Pese a que aún no se conoce la redacción final del proyecto de ley, el líder del Frente Renovador anticipó que esta semana su partido comenzará a juntar firmas contra la propuesta que “beneficia a los delincuentes y perjudica al ciudadano común”.

La oposición también fue blanco de las críticas. En medio de su discurso, la Presidente apuntó contra el senador Gerardo Morales por hacer gestos mientras ella hablaba e incluso lo hizo sonrojar: “La mayoría (de los presentes) son legisladores del país profundo y viajan seguramente, como buenos argentinos, por Aerolíneas Argentinas, a no ser que lo hagan por LAN. Pero estoy segura que no y que deben ver cómo hemos mejorado el servicio y la frecuencia. Y hemos demostrado que el Estado puede ser más eficiente o puede ser tan eficiente como los privados, a pesar de que el senador Morales me hace que no con la cabecita”.

El oficialismo
Como era de esperarse, el oficialismo recibió con orgullo y alegría las palabras de su líder. Entre los presentes hubo más de un dirigente que sueña con suceder a Cristina Kirchnercomo candidato presidencial del Frente para la Victoria.

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, aseguró que “fue brillante y de muy buen contenido”. Consideró que la Presidente “marcó una agenda muy importante para el 2014 con la solvencia que acostumbra”. “Se ha expedido en todos los temas, desde la agenda nacional e internacional, que son sustanciales y que representan los desafíos que tenemos de aquí en adelante”, añadió.

Otro de los presidenciables kirchneristas que asistió al Congreso fue el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urrubarri, quien  remarcó “fue muy importante el llamado a la unidad nacional”. Afirmó que se siente “muy orgulloso, muy feliz y muy emocionado de un discurso que provoca esperanza”.

Aunque lejos de la contienda, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, apuesta a postularse para quedar mejor posicionado en la negociación de lo que vendrá. Respecto al discurso presidencial, aseguró: “Estamos más que contentos. Me parece que ha sido un discurso que describió claramente el Estado de situación de la Argentina”, dijo. Entre los asistentes también pudo vérselo a su par de Interior y Transporte, Florencio Randazzo.

Fuente: infobae.com

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