Nadie jamás imaginó que el tándem Diego Maradona-Guillermo Coppola podría llegar a disolverse. El astro y su representante constituían un átomo de complicidad, enmarcado en una estrecha relación de amistad y laboral. Pero el vínculo terminó de la peor manera, con acusaciones de manejos fraudulentos en el medio.

Diez años tuvieron que pasar para que sucediera lo que muchos ya aventuraban imposible: el reencuentro de Diego y Guillote. El dolor por la muerte de Don Diego, el padre del Diez, pudo más que los viejos resentimientos y lavó aquellas viejas heridas, que se terminaron de cerrar con un fuerte y esperado abrazo.

Coppola habló con Ciudad.com y reveló detalles de cómo se gestó el ansiado momento. Además, se refirió a la versión periodística vertida por el sitio PrimiciasYa, que aseguró que la mítica sociedad podría volver a reeditarse.

Guillermo Coppola reveló cómo se gestó el reencuentro con Diego Maradona

-Guille, trascendió que podrías llegar a volver a trabajar con Diego.

-En absoluto, es totalmente mentira. A mí si me decís que soy puto, me molesta cero. Me decís que soy travesti, me molesta cero porque no hago distinción de raza ni de religión. Pero temas así tan íntimos de resorte familiar que inventen así… no, para nada. Lo podés desmentir, me hacés el favor. ¡En absoluto!

-Por eso queríamos hablar con vos.

– Perdería el motivo del encuentro, fue importante acompañar a Diego en un momento durísimo para él porque yo sé lo que sentía por el viejo. Tener la posibilidad de saludarlo a él y a sus hermanos, a la familia. A toda la intimidad familiar, a sus hijas, Dalma, Gianinna y Jana. Darle un abrazo sentido, el pésame y que me permitiera llevar el cajón para mí fue importante porque él sabía lo importante que era para mí Don Diego. Y punto. No hablamos absolutamente nada más. Entonces no sé de dónde surge esto.

-Y después de ese reencuentro, ¿volvieron a tener algún contacto?

-Tuvimos una charla, pero una charla general. No existe esa posibilidad y quiero aclarar que Diego está muy bien rodeado y entiendo que no necesita ningún tipo de asesoramiento. Y te digo más, entiendo que tampoco lo pretende.

-¿Y cómo fue ese abrazo?

-Fue muy sentido, por mí esperado. Lamentablemente, se dio en esa situación, pero le dio más valor porque fue un momento de dolor, de intimidad familiar, de privacidad. Y quiero aclarar también que soy un tipo muy respetuoso y jamás me entrometería en un lugar sin ser llamado.

-¿Temías algún tipo de reacción por parte de Diego al verte ahí?

-No porque lo hice producto de haber hablado con él. Ante un llamado de él, me acerqué. Me llamó a mí, jamás me hubiese entrometido en un lugar así. Hacía muchísimos años que no hablábamos. Llamó después de mucho tiempo, le pidió a mi hija que marcara mi número y ahí terminó todo. Después, son cosas íntimas nuestras, lo que nos dijimos, lo que hablamos. El abrazo trascendió, el cajón lo pude llevar gracias a que él me dio esa posibilidad. Lo acompañé a él, a sus hermanos en esta situación y nada más.

Fuente: Ciudad.com.ar

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