En el proyecto enviado a la Legislatura se puso un tope porque en los autos más caros la suba podría llegar hasta 120%. El techo para el ABL viene de una reforma de 2011, y este año lo volvieron a bajar.

El año que viene los porteños pagarán hasta un 30% de aumento de ABL y hasta un 50% de suba en Patentes. Así se desprende del proyecto de Presupuesto 2015 que el Ejecutivo envió ayer a la Legislatura.

La principal novedad es la de Patentes. La modificación tiene que ver con la forma en que se cobra la tasa. Cada año, los dueños de automotores radicados en Buenos Aires pagan el 3,2% del valor del vehículo en concepto de Patentes, cifra que se divide en 12 cuotas mensuales. Como la alícuota es fija, en la medida en que el valor del auto en el mercado suba, más caro será el total a pagar en el año.

En los últimos años los precios de los autos, tanto cero kilómetro como usados, fueron subiendo. Pero este año, entre la inflación y el impuesto a los autos de lujo que dispuso el Gobierno nacional, los valores de todos los vehículos se distorsionaron. Si la Ciudad cobrara la tasa tal como hasta ahora, el promedio de aumento hubiera sido del 80%, y en los autos más caros de hasta el 120%, según explicaron en el Ministerio de Hacienda.

A partir de esta iniciativa, todo vehículo al que le corresponda una suba superior al 50% sólo pagará ese aumento como mucho. De esta manera, se verán beneficiados los autos que más hayan subido su valor, porque, por ejemplo, si a un auto le correspondía pagar el 60% más de Patentes se ahorrará un 10% de suba, pero si le tocaba un 100% evitará pagar la mitad. De todas formas, en Hacienda aseguraron que, del total de 850.000 vehículos que pagan este tributo en la Ciudad, sólo el 7,5% llegará al tope, el 22,5% subirá entre el 33% y el 49%, y el 44% tendrá incrementos menores al 33%.

En tanto, y tal como sucedió este año, el ABL también tendrá un tope del 30% al aumento. El tema, en este caso, tiene que ver con la reforma a la tasa inmobiliaria sancionada en 2011, que estableció un fuerte salto de más del 1.000% en algunos casos. En aquel momento, se estableció un sistema progresivo para los aumentos de los años siguientes, que era el siguiente: * Las propiedades valuadas hasta $ 150.000 iban a subir hasta un 50%. Eran el 56,9% del total de partidas, que ronda las 1.800.000 partidas.

* Los inmuebles cuya valuación fiscal estuviera entre $ 150.000 y $ 300.000 iban a subir cada año un 75%. Correspondía al 4,4% del total.

* Las propiedades de más de $ 300.000 iban a subir el 100% por año. Un 3% del padrón.

Este esquema se aplicó en 2013. Pero para este año, como la situación económica ya hacía difícil seguir presionando al bolsillo de los porteños, se dispuso que los aumentos tuvieran topes del 20%, 30% y 40% para cada categoría. Para 2015 se votó un sistema similar, aunque en este caso el salto será del 30% como máximo en cualquier caso.

Más allá de estas dos tasas, el Presupuesto que se votaría en diciembre plantea ingresos por $ 83.702 millones y de gastos por $ 71.482. Ese superávit de $ 10.901 millones se usará para financiar el plan de obras, que en el año electoral que se viene cobrará aún más importancia.

En términos generales, en la administración macrista estiman que la economía el año que viene caerá un 1%. La inflación estimada es del 28%, que es el mismo porcentaje que se prevé para aumentos de sueldos. Este ítem sigue siendo el principal gasto de la Ciudad: los salarios de los estatales se llevan el 45,8% de los impuestos que pagan los porteños.

En tanto, en Hacienda aseguraron que, a diferencia de otros años, no habrá ninguna corrección en los impuestos de Sellos y otros. Tampoco solicitarán nuevos pedidos de deuda para financiar obras, como se hizo en los años anteriores de la gestión macrista.

Fuente: clarin.com

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