El Gobierno avanza con su plan para pagarle un bono de fin de año a los estatales nacionales. Aunque decidió estirar definiciones públicas para evitar cortocircuitos con los gobernadores que no pueden hacer frente al plus para sus empleados públicos y para no condicionar las negociaciones de la CGT con el sector privado, el Presidente se reunió ayer con Andrés Ibarra (Modernización) y Jorge Triaca (Trabajo), sus dos ministros que conducen las negociaciones con los gremios, y se especula que recién en quince días habría un anuncio.

Como adelantó Clarín días atrás, el bono no será para todos. La Casa Rosada priorizará a los trabajadores de menores ingresos y trabaja en una segmentación que le permita beneficiar a los sectores que, entiende, más padecieron el impacto de la inflación. Según pudo saber este diario de fuentes oficiales, el bono será para unos 150 mil empleados públicos nacionales.

De ese universo, sólo un sector minoritario -entre el 10 y el 15%, los de haberes más bajos- podría acceder a una suma no remunerativa que treparía por encima de 3.000 pesos. “Se hará un esfuerzo enorme para ayudar a los que menos ganan”, admitieron desde el Gobierno. “Pero -advirtieron- todavía no está cerrado”.

El bono “promedio” rondará entre $2.500 y $3.000. En tanto, el “piso” de $2.000, la cifra que se había barajado inicialmente luego de la cumbre entre el Gobierno y la CGT, será para los trabajadores con ingresos medios-altos de la administración pública. “Para los que más ganan, la decisión es que no haya bono”, ratificaron en Balcarce 50.

La masa trabajadora que recibirá el bono es baja si se tiene en cuenta que, a nivel nacional, hay unos 739 mil empleados públicos. Pero representa casi el 70% de los 215 mil que pertenecen a la Centralizada y Descentralizada del Ejecutivo. ¿Qué sucederá con el resto? “Muchos van a arreglar bonos con sus respectivas áreas, no les vamos a pagar doble bono”, explicaron en el Gobierno.

Esto es el Poder Legislativo, el Judicial, las fuerzas de seguridad, los universitarios y las empresas y otros organismos del Estado.

-¿Por qué el Gobierno estira definiciones?, preguntó Clarín a un alto funcionario.

-“Es una cuestión de sentido de la oportunidad. Estamos dando muchas peleas al mismo tiempo”, respondió.

La “pelea” no es otra cosa que la batería de leyes que la Casa Rosada necesita que se aprueben en el Congreso, por lo que busca mantener una buena sintonía con los gobernadores. Oficializar el bono para estatales nacionales implicará una inevitable tensión con los mandatarios que, ya avisaron, no pueden hacer frente a un plus para los suyos. En efecto, las provincias agrupan la mayor cantidad de empleados públicos: unos 2.277.000 trabajadores, el 66%.

Con todo, según pudo saber este diario, el Gobierno evalúa hacer un anuncio recién a mediados de noviembre, casi en simultáneo con el adicional para los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo sobre el que trabaja la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley.

Fuente: clarin.com

Compartir no cuesta nada...Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn

Noticias Relacionadas: