En 2003 representaba el 0,7% del PBI, diez años después se mantiene en ese rango, pero en la región se duplicó. Privados y sector público coinciden en la necesidad de regular incentivos fiscales, pero su aplicación se demora por “cambio de prioridades” dijo el Superintendente de Seguros de la Nación, Juan Bontempo.

Esa fue la conclusión principal que surgió del VII Seminario Internacional de Seguros de Vida y Retiro que organizó AVIRA, con la participación de expertos internacionales y el economista y actual director del Banco Hipotecario, Mario Blejer.

Claudia Mundo, presidente de AVIRA, anticipó el crecimiento del valor de las pólizas de seguro de las personas en un 30% en los últimos doce meses a junio, que luego ratificó el Superintendente de Seguros de la Nación, Juan Bontempo. Si bien aparece como una expansión destacada, porque superó al que tuvo lugar en los patrimoniales, en los hechos, frente a una tasa de inflación cercana a 40% en ese período, significó una contracción en términos reales de más de seis por ciento.

Por el contrario, fuentes confiables del sector indicaron a Infobae que aumentó el monto pagado de siniestros en un cinco por ciento en términos reales. No obstante, “todavía el sector registra ganancia financiera por el rendimiento que tuvieron los títulos públicos en cartera”.

Según Claudia Mundo la maduración del mercado de seguro de vida se mantiene muy rezagada al punto que se ubica en la mitad del promedio de América latina y menos de un tercio de la relación que se observa en España, por citar algunos ejemplos.

Según la presidente de AVIRA “un factor clave para poder lograr los objetivos del Plan Estratégico 2020, de un aumento de las primas en un 400% será contar incentivos fiscales, como se aplican no sólo en otros países, sino también a otras actividades, como el empleo doméstico o el crédito hipotecario”.

Juan Bontempo coincidió con Mundo en la importancia de establecer mecanismos de incentivos a esta industria, lo que permitirá a su vez potenciar el ahorro y el crecimiento del mercado de capitales para financiar proyectos de largo plazo, pero destacó que “por el ataque especulativo de los fondos buitres, el gobierno debió cambiar las prioridades de la agenda, como es terminar el nuevo marco normativo para los seguros para enviarlo para su tratamiento en el Congreso”.

Más cerca de los índices de Venezuela que de Chile y Brasil
Rolf Steiner, especialista en seguros de vida y salud, Swiss Reinsurance, mostró que mientras en la Argentina el seguro de vida cubre a 19,4% de los trabajadores, dado el carácter obligatorio, representa apenas 8,9% de la población, en contraste con Brasil que llega a 50%, cómo en México y Chile. La menor proporción en la región se observa en Venezuela con 10 por ciento de cobertura.

“La brecha se explicó por el efecto de la alta inflación y el consecuente desaliento del ahorro interno, porque determina una creciente brecha entre la cobertura que se contrata y lo que debería cubrir. Al momento de efectivizarse el siniestro”. La buena noticia es el potencial de crecimiento que mantiene el país, habida cuenta del desempeño que observaron los países vecinos en la última década: “Mientras que en 2003 la penetración de los seguros de vida era de 0,7% del PBI en la Argentina y en la región, diez años permaneció sin cambios en el primer caso y se duplicó en el segundo”.

El ex presidente del Banco Central y actual director del Banco Hipotecario, Mario Blejer, compartió con los empresarios del sector la necesidad de establecer incentivos fiscales, como deducciones impositivas a las contrataciones de seguros de vida, para impulsar el mercado y con ello el ahorro.

Pero destacó que “la situación macroeconómica es preocupante y compleja, porque se han perdido tres equilibrios básicos: el fiscal, el externo y financiero, por la imposibilidad de acceso a los ahorros del mundo, aunque no estamos frente a un escenario de crisis extrema”.

Al respecto, Blejer consideró vital revertir “la falta de todo tipo de inversión, por debajo de 17% del PBI, en maquinaria y construcción, la cual no se originó por mayor consumo, sino en que el PBI también bajó. Además disminuyó el ingreso de inversión extranjera directa al sexto lugar en la región pese a que la Argentina es la tercera economía de América latina”.

Además, Blejer describió como limitante del crecimiento de la industria del seguro que “el ahorro bruto total cómo porcentaje del PBI es negativo, como consecuencia del déficit fiscal, en contraste con América latina que es de 20% del PBI. Eso ocurre porque el ahorro doméstico se concentra 55% en operaciones a la vista y otro 44% a menos de un año de plazo, y a eso se suma la compra de dólares autorizada que no entra en el sistema financiero. Todo responde a la falta de confianza, tanto local como internacional”.

Fuente: infobae.com

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