Por primera vez, el paralelo es más barato que el dólar turista

El dólar informal se terminó vendiendo ayer a $ 10,55, lo que representó una caída de 6,3% o 65 centavos respecto del viernes último. Pero más importante que eso, es que el retroceso del blue terminó por borrar la brecha entre el dólar informal y el dólar turista –el que surge de aplicarle un recargo del 35% al valor del dólar oficial– que ayer quedó en $ 10,65.

En otras palabras, ya no es tan atractivo consumir con tarjeta de crédito en el exterior. Aún queda el recurso de pedir la devolución del 35% a la AFIP, pero se sabe que esos pesos llegan dentro de un año, depreciados por la inflación.

Es la primera vez que se da esta situación de paridad entre dólar blue y turista desde que se aplica un recargo al consumo con tarjeta en el exterior.

El derrumbe del blue se debe a varios factores: el principal, que el Banco Central obligó a los bancos, a principios de febrero, a desprenderse de activos en dólares, lo que generó una oferta adicional de divisas. Esto frenó la caída de reservas y calmó las expectativas devaluatorias. También ayudó la suba de las tasas que paga el BCRA, que aseguran una buena rentabilidad en pesos a los exportadores que liquidan divisas, dado que el Central informalmente les garantizó que el dólar no se escaparía de $ 8.

A su vez, la demanda sobre el dólar paralelo cayó por la apertura parcial del cepo cambiario, que les permite a los individuos comprar billetes de manera legal, con un recargo del 20%. Esa demanda viene cayendo, aunque podría remontar esta semana, por el cobro de salarios, como se vio ayer. Dichas operaciones están demandando unos US$ 4 millones por día, a un promedio de US$ 550 por individuo.

“La apertura del cepo cambiario funcionó”, le dijo el economista Eduardo Levy Yeyati a la agencia Bloomberg. “Cuando se abre la oferta de dólares, aunque sea de manera parcial, se baja presión sobre el paralelo, si además la gente tiene certeza de que ese canal seguirá accesible”.

Antonio Sesín, operador de la casa de bolsa Besfamille, añadió que la demanda de dólares también cayó por el fin de las vacaciones. “Ocurrió lo mismo el año pasado, al final del verano y de las vacaciones de invierno. Pero esta vez, además, ayuda que la compra de dólares en el circuito formal le quitó presión al dólar blue”.

En el mercado se preguntaban ayer si esta situación puede ser duradera. Ayuda a que así sea que las cerealeras siguen volcando dólares al mercado y que las tasas de interés se mantienen altas. Pero la inflación sigue haciendo su trabajo. La suba de precios de enero y febrero le restó impacto a la devaluación de enero. Con lo que la ganancia de competitividad cambiaria se achica.

La expectativa de una nueva devaluación en los meses que vienen no se ha disipado. Pero por ahora, la apuesta al peso paga más.

Fuente: ieco.clarin.com

Noticias Relacionadas:

Compartir no cuesta nada...Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn