Gran Hermano 2015 vino de la mano de una flamante casa con un estilo muy moderno y varios ambientes novedosos. Sin embargo, por ahora fue el estrafalario sillón de Victoria Vannucci en El Debate de GH el elemento más comentado dentro del mundo del reality. La exmodelo, empresaria y esposa de Matías Garfunkel se hizo cargo de la notable diferencia que marcaba su confortable asiento con el de sus compañeros, que iba de la mano con la presentación como “figura especial” que le hicieron en el ciclo de Pamela David. “Ya sé que todos me quieren cargar, saquen número…”, dijo de entrada ella, en el primer programa.

Incómoda tras un par de cruces con Sofía Gala en torno a la identidad de género, y luego de expresar una molestia por su poca participación, Vannucci se levantó de su sillón antes del final de la edición del martes 5, con la amenaza implícita de no regresar. El primero en advertir la posible pelea que suscitaría el “trono” fue Adrián Pallares desde Twitter: “Lo único que me preocupa. ¿Quién se queda con el sillón?”. A lo que, rápida, la morocha replicó: “No cualquier culo puede ocupar ese sillón. Así qué no te preocupes, va a seguir conmigo”.

Victoria Vannucci se llevó su sillón de El Debate de GH y estallaron las bromas en Twitter

Si se pensaba que la discusión era pura fantasía, el miércoles por la mañana Gastón Trezeget, ex GH y actual panelista de El Debate y productor de Endemol, comentó con la foto de la evidencia: “En estos momentos se llevan el sillón”. Claro que Vannucci se cuidó de aclarar que regresaría al programa, pese a sus ácidas críticas a sus colegas: “Si vuelvo, vuelvo con un sillón mucho más grande, y lo haría solo para que terminen de reventar de envidia…”.

Hasta Augusto Tartúfoli, uno de los periodistas que participan del ciclo, se prendió en la broma: “¿Es verdad que te fuiste de la escenografía, @SillonDeVanucci?”, twitteó, a lo que el sillón respondió con humor “no me fui, me fueron. Estoy escondido detrás”.

A partir de ahí, comenzaron los chistes cruzados y hasta tomó vuelo propio el perfil en la red social del pajarito, @SillonDeVanucci, quien rogó por la vuelta de su dueña: “¡Volvé @V_Vannucci, que sin tu calorcito humano me siento vacío!”. Más tarde, ilustrado con otra foto del traslado: “¡Suéltenme! No pueden callarme y me secuestran. Privación ilegítima de la libertad de sillones”.

El paradero del sillón se supo cuando Ángel de Brito mostró en BDV otra imagen del costoso elemento, ubicado en el coqueto local de lencería que Vannucci abrió en la avenida Alvear.

Así, las ironías y sarcasmos estuvieron a la orden del día en las redes sociales.

Fuente: Ciudad.com.ar

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