Pese a que no es la primera vez que es indagado en el marco de la causa por lavado de dinero, Lázaro Báez no puedo evitar estar nervioso desde el día anterior. Temprano y con el habitual dispositivo de seguridad, el empresario K fue trasladado esta mañana, bien temprano, desde el Penal de Ezeiza a los Tribunales de Comodoro Py, donde ayer estuvieron tres de sus hijos. Con un escrito de siete páginas al que accedió Clarín, negó los hechos imputados y dijo que la citación a su familia puede contener “un mensaje disciplinante hacia mi persona”.

Sin mencionarlos por su nombre, el empresario enriquecido por la obra pública K siembra más sospechas sobre Sebastián Casanello y Cristina Kirchner. Lo hace cuando dice que el “apresurado llamado” ocurrió “‘casualmente’ el mismo día en que presté declaración en el marco del incidente de recusación promovido por mi hijo Leandro Báez. Ese viernes 24 de junio, Lázaro Báez ratificó ante la Justicia la realización de una supuesta reunión entre el juez y la ex Presidenta en Olivos.

Lázaro Báez declaró por escrito y sembró más sospechas sobre Casanello y CristinaEn otro tramo del escrito, el empresario abre más dudas cuando asegura que habría “algún interesado” en que la imputación “sobre mi familia y mis empresas prospere”.​

El escrito del empresario kirchnerista detenido hace dos meses y medio, en su espíritu es similar al que su hijo Martín presentó ayer.  “La convocatoria a prestar declaración no está basada en prueba”, inicia la presentación de Báez.

Sus abogados Daniel Rubinovich y Rafel Sal Lari la semana pasada solicitaron la prórroga de las audiencias considerando que el llamado a indagatoria, carecía de sustento y tenía un “constante uso del potencial” en las supuestas imputaciones, algo que retomó en el escrito presentado hoy.

Lázaro Báez niega cualquier acusación, reitera en más de cinco oportunidades que “no hay pruebas” para sostener los hechos imputados. Tal como viene haciendo, el empresario K que sólo en inmuebles tiene 140 millones de dólares y millonarios negocios con el Estado a través de la obra pública (también denunciados por irregularidades y sobreprecios), considera que hay “otra intención” detrás del llamado a toda su familia.

Escudado en el escrito de la UIF al juez Casanello, que señala que la información no puede ser usada como prueba en la causa de lavado de dinero, el empresario K reitera que “faltan pruebas” y que se deben cumplir los “circuitos legales correspondientes” (como el pedido de información vía exhorto). Es así, que Báez plantea que el llamado a indagatoria “para toda mi familia (cada uno de mis hijos, sin distinciones relevantes en el curso y gobierno de las acciones), lejos de fundarse en el derecho de defensa, en la posibilidad de ser oídos (…) contenga un mensaje disciplinante hacia mi persona”.

Más adelante y refiriéndose a la “apresurada decisión” de citar a indagatoria a sus hijos, Báez expresa que la información usada para la imputación “alude a un informe que no conozco ni en su contenido ni en su fuente” y señala que todo podría provenir “de algún interesado en que esta imputación prospere contra mi familia, contra mis empresas y en mi contra por motivos espurios. De resultar así se me impide la posibilidad de brindar muchas explicaciones”.

En este contexto, llaman la atención las palabras del titular de Austral Construcciones que repite que todo se trata de una convocatoria “sin conocer la prueba, sin poder determinar su método de obtención, ni tener las herramientas mínimas para, eventualmente, descartar que el Estado no se esté beneficiando por el hecho ilícito de un tercero”.

Respecto a las cuentas en Suiza que manejaron 25 millones de dólares a través de empresas radicadas en Uruguay y Panamá, según se indica en el llamado a indagatoria, el socio comercial de los Kirchner, no niega su existencia de forma directa, sólo manifiesta que la descripción “resulta necesario que señalar su falta de precisión, claridad y referencia circunstanciada a los hechos sugeridos como probatoriamente verificados”, y considera que no puede conocer “cuál es el hecho ilícito imputado por el cual debería responder”.

Ayer, el mayor de los hijos varones dijo que no puede declarar sobre información que no está “verificada” y que desconoce los pormenores “de las gestiones financieras e inmobiliarias que desarrollaba mi padre”, indicó que “estas decisiones son expresión de la voluntad de mi padre frente a las eventualidades que le pudieran ocurrir a este, tal como sucede en todo seno familiar”. Pero con un escrito casi calcado, padre e hijo reiteran que no hay “sustento para la imputación”.

Fuente: clarin.com

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