Habrá vigilancia más estricta sobre operaciones que se pactan en la Bolsa. Además, con el manejo de tasas apunta a lograr la reactivación económica.

El plan de trabajo del flamante presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, contempla dos objetivos: controlar al dólar y apretar a los bancos.

En el primer caso, la apuesta es vigilar al dólar para que no se desmadre el precio en el mercado paralelo, para limpiar y tal vez acotar los mercados alternativos (dólar bolsa y dólar contado con liqui) y para achicar las brechas con el precio del dólar oficial.

Apretar a los bancos para limitarles las ganancias, con la fijación de tasas de interés -mínimas para los plazo fijo, máximas para los créditos- tiene como finalidad lograr unareactivación económica.

Esto, ya sea mediante la expansión del crédito para la producción y el consumo, o con el crecimiento de los depósitos en pesos, en este caso para que le saquen presión al dólar, en cualquiera de sus formas.

Kicillof, está claro, no quiere repetir la experiencia de enero: se quedó con todos los costos de una devaluación y ninguno de sus beneficios. Como se ve, bajar la inflación no está entre las prioridades de Kicillof, según consigna el diario Clarín.

Los precios suben a una tasa anual del 40% y la emisión monetaria proyectada para lo que resta del año (arriba de $ 100.000 millones) solo garantiza que la escalada de precios no se detendrá.

Bastante crítico y escéptico fue, por cierto, Alejandro Henke, ex director del BCRA, quien consideró que posiblemente las flamantes medidas monetarias produzcan efectos inversos a los que se buscan. Explicó que si el Central les fija a los bancos un precio mínimo por tomar la plata y un precio máximo por prestarla, lo más probable es que pierdan entusiasmo tanto en tomar depósitos como en dar créditos.

Sucede que la tasa de plazo fijo debe ser igual al 87% de lo que el BCRA paga por las Lebac, pero los encajes por plazo fijo son del 13%. Es decir que si un banco compra Lebac no gana nada. “No habrá incentivos a suscribir Lebac, entonces no habrá interés en tomar depósitos. Por lo que todos esos pesos irán a la calle, es decir a precios o al dólar”.

El Gobierno busca, además, que merced a una suba de las tasas que se le pagarán a los ahorristas se le quite presión al blue. Henke se mostró escéptico. Lo mismo que los controles crecientes que se insinúan respecto al contado con liqui y el dólar bolsa.

“Hace tiempo que la orientación de los nombramientos y nombrados va en la dirección de más controles, pero se sabe que las consecuencias son opuestas a las que persiguen. Son mercados que funcionan como válvula de escape, no se puede tapar el sol con las manos“.

El Central también parece dispuesto a redoblar la vigilancia sobre las entidades financieras. La llegada de Germán Feldman (el primer director que Kicillof puso en el BCRA, a fin del año pasado) a la superintendencia de entidades financieras es un síntoma.

El nombramiento como director del abogado de la Procelac Pedro Biscay es otro. Biscay se mostró crítico de la sola existencia de los mercados alternativos del dólar.

Todo esto ocurre mientras las reservas no paran de caer. El Gobierno tomó decisiones que le cierran las puertas al ingreso de dólares. Y por ahora no piensa cambiar. Solo se habla de profundizar.

Fuente: iprofesional.com

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