Lejos de la imagen risueña y divertida que proyecta como jurado en Bailando 2015, debajo de la piel de Soledad Silveyra subyace una muy dura historia de vida. La actriz comenzó su carrera artística a los 12 años, aunque no tanto por vocación sino por necesidad.

“Venía Zelmar Gueñol a casa, el actor a quien le debo ser quien soy, y un día me preguntó si quería actuar. Yo le dije que quería comer, que necesitaba ganar plata. Fue por necesidad”, reveló Solita, en una entrevista a la revista Viva, y lanzó una cruda confesión sobre su madre. “Fue una vida muy dura. Mi mamá era violenta con todos. Mezclaba alcohol y pastillas como Judy Garland. Los farmacéuticos de Tribunales le vendían sin receta y yo, con 6 años, iba a pelearme con ellos”, recordó.

Soledad Silveyra y una cruda confesión: "Mi mamá se cortaba las venas una vez al mes"

“Ella se cortaba las venas una vez al mes. Me acuerdo de que un día, cuando tenía 8 años, mi abuela se enojó y se fue. Se me ocurrió ir al cuarto y vi un charco de sangre que salía de ahí. Se había cortado las venas otra vez. Yo usaba el Simulcop, que enseñaba a hacer un torniquete con un cinturón elástico, así que le hice dos torniquetes con el cinturón y me fui a la Cruz Azul, sobre la calle Uruguay. Esa vez zafó”, relató.

“Cuando se suicidó, se había ido al último pueblito de La Rioja. Mi hermano Máximo era homosexual y ella no lo podía aceptar. Se lo llevó para allá, estuvieron dos años y él se quiso volver. Hubo una escena en la que ella disparó, Máximo pegó un salto y cayó en una zanja. Le disparó a Máximo o disparó al aire. No quise mirar la prueba balística porque me pareció demasiado, pero había un tiro a la altura de Máximo. Se ve que ahí dio vuelta el arma y se disparó”, completó Solita, que abrió su corazón al público.

Fuente: Ciudad.com.ar

Noticias Relacionadas:

Compartir no cuesta nada...Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn