El Gobierno levantó las trabas y crecieron el 80% en los primeros meses del año. Para los fabricantes locales, es algo temporal.

Volvió el rojo a la balanza comercial del juguete. Sorpresivamente, en enero el Gobierno levantó las licencias no automáticas y la importación creció en los primeros meses del año alrededor del 80%, según cálculos de la CAIJ (Cámara Argentina de la Industria del Juguete). Y como contrapartida, apenas el 8% de la producción nacional se exporta. “Los industriales venimos trabajando a un ritmo intenso para que no falte mercadería”, explicó Miguel Faraoni, titular de la entidad, aludiendo al Día del Niño, una de las fechas más calientes del año para el sector.

Ocurre que el año pasado, por las trabas a los importados, se observaron faltantes en las vidrieras, en especial los electrónicos y productos vinculados a personajes de películas infantiles y animadas. Esos faltantes fueron notorios para el Día del Niño de 2012, que este año se traspasó al tercer domingo de agosto por la realización de las elecciones. Esa fecha concentra el 30% de las ventas anuales. Navidad y Reyes también son vitales para una industria que facturó el año pasado $3.320 millones, de acuerdo con datos de la consultora Euromonitor International.

El crecimiento de las importaciones, de todos modos, hay que tomarlo con pinzas. Incluso, para Pablo Arias, de The Toy Company, ni siquiera es un dato relevante. “Se firman acuerdos, entran oleadas de mercadería y después cierra de nuevo; varía todo el tiempo”, asegura el directivo de la empresa, que tiene la representación en Argentina de Hasbro (Operando, Juego de la Vida), y comercializa juegos como El Estanciero y Jumamji. Sin embargo, esos vaivenes son “una preocupación para todos, locales e importadores, porque modifica todo el tiempo el escenario del mercado”, dice Arias.

Distintas fuentes del sector coinciden en que el mercado se divide en dos: mitad producción nacional, mitad importados. “Lo que más se fabrica en el país son los juegos de mesa, y los juguetes de gran volumen y poco valor, como los triciclos, muñecas y pelotas de goma, entre otras cosas. De afuera llega mucho de electrónica, radio control, muñecos y personajes con licencias y cosmética infantil”, detalla Daniel Dimare, director de Marketing de Juguetes Rasti.

Con respecto al nivel de ventas, Dimari sostiene que cerrarán el año con números positivos . “Por lo que vemos de nuestros clientes y las reposiciones que nos piden, creemos que pese a las importaciones, los juguetes argentinos van a tener una temporada muy buena, con un crecimiento por encima del 10%”, dice el ejecutivo.

Aunque los fabricantes no observan una desaceleración, sí existe una mayor cautela por parte de sus clientes y las cadenas de retail. En Yetem, la firma creadora del célebre juego de mesa TEG, estiman que cerrarán el primer semestre de 2013 con la misma cantidad de unidades vendidas que 12 meses atrás. “Este año lo sentimos más tranquilo. Nuestros clientes antes trabajaban con un stock de 60 a 90 días pero ahora no, y la inflación afecta”, asegura Marcelo Vilches, directivo de la empresa. “En general las jugueterías están con poca gente, pero esta es una industria muy cíclica”, tranquiliza.

En enero último, el Gobierno suspendió los regímenes de licencias no automáticas, lo que simplificó el trámite para los importadores de juguetes. “Ya colocamos la mercadería en shoppings y comercios, ahora habrá que ver cómo se vende”, dice Faraoni. “Nosotros no bajamos la guardia y seguimos trabajando para no perder posición en el mercado”, añade.

Esa tendencia es más marcada en casos de empresas como The Toy Company: “Calculamos que facturamos el 80% entre julio, agosto y diciembre”, advierte Arias. Para Darío Mondrik, director de Nuevos Productos en Top Toys (creadora y distribuidora de juegos de mesa como el Burako y Crisis), “el sector tiene picos muy notorios en esos días, pero siempre existieron baches a lo largo del año. La oferta hoy es mayor, y se sumaron muchas empresas de retail en la venta de juguetes, como las librerías”, explica Mondrik.

En Yetem, que acaba de lanzar el juego Adigma, sostienen que “los jugueteros y mayoristas planificaban que a partir de julio se iba a reactivar la actividad, pero se está demorando un poco a la espera del Día del Niño”. Pero Vilches es optimista: “Se va a vender, más tarde pero se va a vender”, concluye.

Fuente: ieco.clarin.com

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