“Es una distinción altísima y me siento muy honrado, uno lee la lista de actores que lo antecedieron y se abisma… son todos grandes actores de Europa y los Estados Unidos, desde Jack Lemmon a Javier Bardem pasando por Marcello Mastroianni, es algo muy emocionante”, confió al otro lado de la línea Oscar Martínez en diálogo exclusivo con LA NACION luego de alzar su Copa Volpi como Mejor Actor de la 73 edición del Festival Internacional de Cine de Venecia.

La Mostra culminó ayer coronando una importante presencia del cine argentino y donde Oscar Martínez estuvo por partida doble: como el consagrado escritor Daniel Mantovani que decide volver al terruño en Ciudadano ilustre, de Mariano Cohn y Gastón Duprat en la competencia oficial, y en Inseparables(remake de la francesa Amigos Intocables), film de Marcos Carnevale exhibido en la sección Cinema nel Giardino. “No creo que el jurado haya visto Inseparables porque tienen que ver dos películas por día de las que están en competición y no les queda tiempo para ver las que están en las muestras paralelas”, añadió al ser consultado sobre si su doble presencia en el festival pudo contribuir a este galardón donde se impuso a nombres de fama mundial como Jeremy Renner, protagonista de Arrival, de Denis Villeneuve; Jake Gyllenhaal, por Nocturnal animals, de Tom Ford; Ryan Gosling por su composición de un pianista de jazz en La La Land, con dirección de Damien Chazelle; Michael Fassbender, por La luz entre los océanos, de Derek Cianfrance (que junto con Ciudadano ilustre son las dos de Venecia 2016 que ya se encuentran en cartel en los cines argentinos), y al del ascendente Pierre Niney, por Frantz, de François Ozon, por sólo citar a los más conocidos de la Selección Oficial: “Es una circunstancia muy feliz y uno tiene que estar todo el tiempo tratando de no perder el eje, de estar con la mayor serenidad posible pero sabiendo que esta viviendo una circunstancia extraordinaria y de enorme privilegio y estar muy agradecido al festival, a la película, al jurado y a la vida en general. Es la noticia más emocionante que he vivido en 45 años de carrera”, acotó confesando que no pudo ver a las otras competidoras: “No pude ver otras películas, porque el ritmo es muy intenso y en los dos días y medio que estuve no tenés tiempo, se que La La Land anduvo muy bien y que la película de Emir Kusturica tuvo una muy buena acogida pero no pude ver ninguna. En lo personal recibí muchos testimonios entusiastas pero bajaba las expectativas, en estas cosas no haber ganado no significa haber perdido”.

Oscar Martínez se consagró mejor actor en la cuna del cine italianoEl premio en Venecia confirma el éxito del cine argentino en festivales internacionales y asimismo contribuye a saldar positivamente el paréntesis de 17 años que existió en la Selección Oficial de La Mostra entre La nube, de Fernando Pino Solanas, que compitió por el León de Oro en 1998, y El Clan, de Pablo Trapero, que obtuvo el León de Plata al Mejor Director en la pasada edición. Oscar Martínez reflexiona: “Creo que estamos haciendo un cine mejor al que hacíamos antes, de 17 años a esta parte han aparecido directores jóvenes muy talentosos, que difieren unos con otros, pero muy creativos y con universos y lenguajes propios. Nos preguntaron en las conferencias de prensa de las dos películas lo mismo y elogiaron mucho al cine argentino de los últimos años. En general existe una valoración muy alta sobre lo que estamos haciendo”.

La Copa Volpi a Enrique Telémaco Susini como Mejor director por La chismosa, que en la actualidad preserva el Museo del Cine porteño, fue el primer galardón para el cine argentino en Venecia en 1938, pero Oscar Martínez también atesora otro premio de un festival clase A como Mejor Actor en San Sebastián, donde ganó con El nido vacío, de Daniel Burman, y si bien aquilata experiencia en las grandes ligas europeas desde 1985, cuando acompañó a Contar hasta diez, de Oscar Barney Finn que formó parte de la selección oficial de la Berlinale, sentimentalmente este momento tiene algo especial. “Venecia es el más antiguo de todos y el hecho de que ocurra aquí… porque uno esta en el hotel Excelsior y no puede sino recordar Muerte en Venecia, de Visconti, al menos para mi generación, le da ese toque que lo hace infinitamente seductor”.

Al recibir su premio, Martínez ratificó su parecer sobre el cine italiano: “Este galardón tiene un valor inconmensurable porque, además del prestigio de esta muestra, en este país, gracias a una mágica y formidable constelación de creadores geniales, única en el mundo, se produjo sin ninguna duda el mejor cine del siglo XX”. Luego prosiguió con los agradecimientos personales: “Quiero agradecer también de manera especial a los directores Mariano Cohn y Gastón Duprat por haber sido tan consecuentes a lo largo de cinco años en el convencimiento de que el maravilloso personaje de Daniel Mantovani debía ser interpretado por mí. Y por último, si me lo permiten, quiero compartirlo con mi mujer… te amo, con su bella hija Malena, que convive con nosotros, y con mis cuatro hijas, Virginia, Victoria, Ana y Manuela. De algún modo este premio es también de todas ellas”, expresó visiblemente emocionado. La película también fue galardonada, a su vez, con el Premio del Jurado “Giovani Giurati del Vittorio Veneto Film Festival”. Había sido ovacionada de pie por el público en su presentación en el Festival, el domingo pasado.

Fuente: lanacion.com.ar

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