Lo encontró su mucama en su departamento de Retiro. Tenía 44 años. Murió por una falla cardíaca.

No hubo nada, durante la última semana, que hubiera ido en contra de su pulsión: una sonrisa enorme en la inauguración de un desfile, un cumpleaños con amigos, una cena con Florencia de la V y una última prueba de vestido, la noche del jueves, para el nuevo programa de Mirtha Legrand. Pero unas horas después de esa prueba algo iba cambiar el ritmo de esa intensidad. Su personal trainner fue a buscarlo temprano para su habitual rutina de gimnasia pero el diseñador no contestó. Y al mediodía, bajo una lluvia feroz, se supo que Jorge Ibañez había muerto.

Tenía 44 años y dos décadas en el mundo de la moda nacional e internacional. “Una amiga pasó por el negocio de la calle Guido y vio que había gente llorando –contó ayer Mirtha Legrand, la primera diva a la que vistió, cuando era un joven modisto de 22 años–. Preguntó y no le quisieron decir. Se fue a la casa de la calle Esmeralda y vio que había policía en la puerta, ambulancias. Intentó entrar y no la dejaron. Me llamó y me dijo: ‘Algo está pasando acá’”.

En su maison de la calle Guido, en Recoleta, lloraban porque Jorge Ibañez, el diseñador que hizo de la moda un show, el artista que terminaba los desfiles bailando, había aparecido muerto –al lado de la cama, vestido con ropa de gimnasia–, en su departamento de la calle Esmeralda. Según trascendió, su personal trainner le tocó el portero y como Ibañez no contestó llamó al local donde trabaja la hermana de Marina, la empleada doméstica de Ibañez. Fue ella quien luego encontró el cuerpo.

El SAME recibió un llamado de la portera del edificio a las 12.10 pero cuando llegaron al departamento no había nada que hacer. “Los médicos bajaron todos sus equipos, pero cuando entraron constataron que llevaba algunas horas muerto, por lo que no se le realizaron maniobras de reanimación”, dijo Alberto Crescenti, titular del SAME. Y calculó que había muerto cerca de las 8 de la mañana. La Policía Científica fue al lugar y la fiscal Ana Yacobucci caratuló la causa como “muerte dudosa” y ordenó la autopsia.

Bajo la lluvia, fueron llegando sus amigos más cercanos. El diseñador Fabián Medina Flores fue de los primeros: lloraba tanto que un policía tuvo que contenerlo. Llegaron Florencia de la V y su esposo, que lo habían elegido padrino de uno de sus mellizos; Catherine Fulop, Graciela Alfano y Anamá Ferreyra. Y hasta llegó el Secretario de Seguridad, Sergio Berni: “Todo indica que fue muerte natural. No había violencia, no falta nada en el departamento de Jorge Ibáñez”, despejó. Después se ganó una catarata masiva de críticas.

Durante la tarde y ante el desconcierto circularon varias hipótesis: se dijo que podría haber sido una muerte súbita o que podría haber tenido un pico de presión sumado al estrés. Las versiones se fundaron en pistas: Gladys Florimonte contó que hace poco, en una cena, no había querido comer porque dijo que tenía la presión alta. Mirtha Legrand dio la pista del estrés: “Le dije, ‘¿estás trabajando mucho Jorge?’ ‘Sí muchísimo. No dejo de trabajar’, me contestó”. Nadie hablaba de excesos: hablaban de un hombre sano, deportista y que no tomaba alcohol. Por la noche, los resultados de la autopsia mostraron que había sufrido una cardiopatía: una falla cardíaca terminó ayer con la vida del elegido de las famosas.

Fuente: clarin.com

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