Parece que se volvió una moda a lo que todos los famosos recurren cada vez con más asiduidad. En el campo, los teros tiene una ingeniosa forma de despistar a posibles depredadores. Una excelente manera de desviar la atención para otro lado. Esto consta de poner los huevos en un lugar y cantar en otro. echarse, simulando tener el nido en ese  otro sitio.

¿Qué tiene que ver esto con la farándula? Mucho. Porque la nueva moda, cada vez más en ascenso, es armar parejas ficticias para esconder o resguardar la relación verdadera. Amores que por una cosa o por otra no pueden salir a la luz y que necesitan desviar la atención. ¿Un ejemplo? Ailén Bechara y Federico Bal. Los chicos juegan a las escondidas, a crear incertidumbre. Llevan adelante una relación que bien podría ser la de una pareja de novios. ¡Pero no!

¿Quién es el verdadero novio de Ailén Bechara?El foco se pone en ellos mientras por atrás, hacen sus verdaderas vidas. Ni Fede, ni mucho menos Fernando Bertona están en la mira de una de las rubias que más suspiros levanta. Nada de amores internacionales como se trató de instalar en algún momento. Tampoco se reconcilió con Nicolás Cabré.

Si bien es una relación que recién comienza, que está dando sus primeros pasos, el hombre que la mantiene feliz y contenta es ni más ni menos que Mariano Arriete. El joven, acaudalado, es el Gerente Generar de La Rural. El pasado fin de semana se encontró con Arriente y un grupo de amigos de él en un bar. En esa reunión, el muchacho la habría presentado como su novia.

Estuvieron tomando champán, desfilaron unas cuantas botellas y luego ellos dos, se alejaron del grupo y se fueron a bailar. La noche terminó bien y como todos imaginamos.

Fuente: diariopanorama.com

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