Súper diosa, Carla Peterson ostenta una increíble figura a los 41 años y la luce arriba del escenario del Paseo La Plaza con la obra Venus en piel, donde se muestra muy sexy y suelta de ropas. En tren de confesiones, la actriz habló de la inminente segunda maternidad, su boda secreta con Martín Lousteau (padre de su hijo, Gaspar) y reveló un insólito pedido hot a su mamá.

“No soy buena hablando de proyectos. No sé lo que se viene, pero sí me gustaría tener otro hijo. Me encantaría el año que viene. Quiero volver a ser mamá. Todo pasa tan rápido. Gaspar ya es un nene, dejó de ser bebe, va al jardín. Quiero disfrutar de todo esto, ocuparme de mi familia”, explicó Peterson, en una entrevista a La Nación Revista.

Carla Peterson, como nunca: segunda maternidad, boda secreta en Estados Unidos e insólito pedido hot a su mamá

“Una amiga me aconsejó que tenga el segundo cuando ya le pueda decir a Gaspar que me alcance algo y me lo traiga. Antes no. Y la verdad es que ya estamos recerca de eso, así que ya puedo pensar en el segundo. Sé que estoy grande, pero es un deseo que tenemos con Martín. También es cierto que me casé de grande. Encontré a mi pareja después de haber vivido muchas cosas y de haberme animado a estar sola, superando los miedos”, completó.

A poco de comenzar su relación con el político, Carla lo acompañó a los Estados Unidos, ya que el economista había obtenido una beca en la Universidad de Yale. Allá, en el hemisferio norte, la pareja se casó en secreto para asegurarse el servicio médico para atender el embarazo de la actriz. “Queríamos disfrutar lo que nos estaba pasando. Fue un momento muy íntimo”, recordó.

Además, Peterson se refirió a su actual proyecto teatral junto a Juan Minujín (con la dirección de Javier Daulte). “Mi personaje anda en paños menores por todo el escenario. Es que la protagonista es una actriz que se viste y se desviste, es una actriz haciendo cosas de actriz en una audición dispuesta a conseguir el papel”, contó y reveló una increíble perlita sobre la construcción de su rol.

“Usa lencería sado, cositas de cuero. Le pedí a mi mamá que me trajera algo de Berlín. Hace poquito estuvo por Alemania. Le pedí que se fijara en un sex shop si veía algo que pudiera servirme para la obra. Siempre le pido que me traiga algo cuando viaja, esta vez no sólo maquillaje. La mandé a un lugar que tenía de todo, le dije que se fijara si conseguía un collar de perro, pero en lugar de eso me trajo uno con strass, que voy a usar para salir a pasear, no para el escenario. Me dio tanta risa… Me imagino a mi mamá caminando por Berlín, una señora grande con una bolsa del sex shop”, concluyó, entre risas.

Fuente: Ciudad.com.ar

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