Sus cenizas serán depositadas en una capilla lateral de Los Gitanos. El cardenal Amigo Vallejo oficiará este viernes en la Catedral el funeral, al que la infanta Elena acudirá en representación del Rey.

Un antes y un después en la nobleza española. En la mañana de este jueves fallecía en el Palacio de las Dueñas a los 88 años Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, XVIII duquesa de Alba, XI duquesa de Berwick y 14 veces Grande de España.

El Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla acoge el féretro que guarda sus restos mortales, ante los que han presentado sus respetos más de 70.000 personas. Fuentes municipales han señalado que la capilla ardiente, que inicialmente se iba a cerrar a las 22:00 a petición de la familia, estará abierta “hasta que la gente deje de venir” y se volverá a abrir este viernes de 9:00 a 11:30, antes de que se inicie el traslado a la Catedral para el funeral, que tendrá lugar a las 12:00. El cadáver de la duquesa será incinerado y parte de sus cenizas serán depositadas en una capilla lateral de la iglesia de los Gitanos, ubicada en la calle Verónica, cerca del palacio de Las Dueñas y que fue financiado por ella misma; y el resto en el panteón familiar en el Monasterio de la Inmaculada Concepción, perteneciente a la orden de las Dominicas Recoletas, en Loeches (Madrid).

El féretro de Cayetana Fitz-James Stuart y Silva corona así el Salón Colón, corazón de la Casa Grande hispalense y lugar habitual de celebración de los actos institucionales y los plenos, cubierto por la bandera de España y la de la Casa de Alba. Descansa además bajo dos lienzos que muestran las tallas de la Hermandad de los Gitanos, a la que la duquesa profesaba una intensa devoción. Los priostres de la cofradía han instalado en torno al féretro los hachones rematados con cirios usados normalmente durante los cultos de la hermandad. A ambos lados del féretro, y en respetuoso silencio, los familiares y allegados velan el cadáver, toda vez que los ciudadanos que se han acercado hasta el Ayuntamiento para dar su último adiós a la duquesa y mostrar sus respetos a la familia acceden al salón a través de un pasillo acotado a tal efecto y abandonan el mismo a través del Salón Santo Tomás.

La afluencia de gente a lo largo de la tarde fue aumentando con el paso de las horas y hasta el lugar ya se han acercado, entre otros, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz; el ex presidente José Rodríguez de la Borbolla; el torero Curro Romero y su esposa, Carmen Tello; la empresaria Alicia Koplowitz, o el diseñador Toni Benítez.

El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, declaró por la mañana que la familia había pedido que se cerrara sobre las 22:00, pero las largas colas han hecho que se cambie de opinión. No obstante, los sevillanos que quieran visitar este viernes la capilla podrán hacerlo a partir de las 9:00, que se se volverá a abrir hasta las 11:00, cuando se prepará el traslado del féretro a la Catedral, donde tendrá lugar a las 12:00 el funeral oficiado por al cardenal Carlos Amigo Vallejo, arzobispo emérito de Sevilla, dada su estrecha relación con la familia de doña Cayetana.

La infanta Elena asistirá al funeral en representación del Rey, según han informado fuentes de la Zarzuela. Don Felipe telefoneó por la mañana al viudo de la duquesa, Alfonso Díez, y conversó también telefónicamente con el hijo mayor de Cayetana de Alba, Carlos Martínez de Irujo, duque de Huéscar, y a ambos transmitió sus condolencias y las de la Familia Real. Además, tanto don Felipe y la reina Letizia como don Juan Carlos y doña Sofía enviaron coronas de flores para la capilla ardiente.

Triste acogida al anuncio de lo inminente
Desde los primeros momentos posteriores al anuncio de la muerte de doña Cayetana, comenzó el vallado de la entrada del Palacio de las Dueñas, adonde ya se habían trasladado numerosos periodistas y curiosos cuya presencia ha ido aumentando durante toda la mañana. La expectación por la salida del cortejo fúnebre de doña Cayetana fue palpable y creciente a lo largo de las horas, así como la presencia policial, que fue reforzada con helicópteros que han sobrevolado Las Dueñas. Dentro de la finca, el movimiento y ajetreo en torno a los preparativos fue una constante. Cáterings, servicios funerarios y adornos florares –uno de ellos una corona de flores mandanda desde el Gobierno, más tarde trasladada al Ayuntamiento– entraban y salían por una de las puertas auxiliares de la verja prinicpal del palacio.

También han hecho acto de aparición en el palacio, causando gran revuelo entre los medios y los ciudadanos allí apostados, familiares de la duquesa y grandes personalidades de la sociedad sevillana, como la ex mujer de su hijo Jacobo, María Eugenia; el antiguo alcalde Fernando de Parias Merry, quien ha declarado que la muerte de la duquesa “es una gran pérdida para Sevilla”; o los diseñoradores Victorio&Luchino (José Víctor Rodríguez Caro y José Luis Medina del Corral) –a los que la duquesa había encargado recientemente dos vestidos–, que han recalcado el importante papel que la duquesa ha representado para la ciudad. Estas tres últimas personas han abandonado la finca en torno a las 12:00, para dirigirse al ayuntamiento de Sevilla. A su salida del palacio de las Dueñas, decenas de persona rompieron en aplausos, en un clima de tristeza y emoción, mientras se vio a sus familiares, de luto riguroso, llorando.

El féretro con los restos de la XVIII duquesa de Alba fueron trasladado desde el Palacio de las Dueñas alrededor de las 13:20 de este jueves y pasó las céntricas calles Doña María Coronel, anexa al palacio de las Dueñas; Almirante Apodaca, Jaúregui, Jerónimo de Córdoba, Puñonrostro, Recaredo, San Esteban, Águilas, Alfalfa, Cuesta del Rosario, Manuel Cortina, Plaza de San Francisco y Granada, para desembocar en la Plaza Nueva. Los hijos y nietos de la duquesa presenciaron la introducción del ataúd en el coche fúnebre y en otros automóviles que formaban parte del cortejo la han acompañado hasta el consistorio.

Bastante antes de que fuese abierta la capilla ardiente, numerosas personas hacían cola para acceder al ayuntamiento y sobre las 14:00, cuando ha sido abierta, serían más de 350 las personas allí congregadas, toda vez que la cola habilitada a las puertas del Ayuntamiento se alimentaba del goteo de personas. En el Ayuntamiento de Sevilla las banderas ondean a media asta y ha sido decretado un día de luto por su muerte.

Fuente: diariodesevilla.es

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