Preocupados por la merma en la actividad económica, los inspectores de la AFIP redoblaron las acciones de fiscalización ante la complicada meta de recaudación planteada en el presupuesto 2014 , superior al billón de pesos.

Mientras el Gobierno no se anima a blanquear que la realidad está lejos de las cifras del Indec en materia de crecimiento, la AFIP maneja sus propios indicadores, que muestran un panorama más desolador. De hecho, mientras en enero pudieron superar la meta planteada para el mes, en febrero los ingresos tributarios ya muestran números más complejos, sobre todo en el IVA, que podría terminar con una cifra negativa pese a la alta inflación.

“La orden de Echegaray es redoblar los esfuerzos de fiscalización”, indicaron ayer en los pasillos del edificio central de la AFIP, mientras el jefe del organismo daba las cifras de balance del operativo verano en los centros turísticos.

Es que el número del “billón de pesos” como meta de recaudación de la AFIP incluido en el presupuesto se incluyó sobre la base de un pronóstico de crecimiento de 6,2% elaborado por el equipo económico de Hernán Lorenzino para este año.

En 2013, la recaudación superó la meta inicial de $ 820.960 millones, con ingresos por $ 858.000 millones, pero el resultado fue peor que la meta corregida de $ 874.000 millones que se utilizó para elaborar el presupuesto 2014.

Ante este techo muy superior fijado para 2014, en la AFIP creen que cumplir con la meta presupuestaria este año sería milagroso. Pese a ello, Echegaray exhibió una expresión relajada en su encuentro con los periodistas, focalizado en cuestiones fiscales y alejado de los temas judiciales que preocupan a sus colaboradores, aunque consideren que no hay sustento legal para que avancen.

Además de referirse a la resolución general que generó un mecanismo de informatización para los acopiadores de granos (ver aparte), el funcionario destacó la tarea del fisco en 54 centros turísticos de 13 provincias en enero y este mes.

Aunque la mayor energía del fisco estuvo puesta en la costa atlántica bonaerense, también hubo inspectores en centros veraniegos del interior: en total se suspendieron 12.253 CUIT por diferentes infracciones tributarias, se efectuaron 493 clausuras (90% por no emitir facturas) y se logró un alza de 70% en la facturación respecto del verano de 2013, con unos $ 420 millones más.

Flanqueado por el jefe de la Aduana, Carlos Sánchez, Echegaray se mostró distendido y hasta tuvo tiempo para recordar su amistad con el jefe de ARBA, Iván Budassi (ex compañero de estudios y ex directivo de la AFIP en el inicio de su gestión), ya que ambos organismos cooperaron en este operativo.

Ya sin la presión de fines de 2013, cuando desde Economía y Jefatura de Gabinete pedían su renuncia diariamente, Echegaray pudo exhibir el resultado de esta gestión y, luego, volver a charlar con sus colaboradores para avanzar en la planificación de nuevos acuerdos con otros países.

Pese a que en la conferencia se quejó de la “alta informalidad” de los locales bailables, no esbozó ninguna respuesta -ni sonrisa- cuando se le preguntó en tono de sorna si en Mar del Plata habían detectado alguna irregularidad en “boliches” ligados al entorno del vicepresidente Amado Boudou.

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