El regreso con gloria de Andrés Calamaro, con la histórica reunión de los sobrevivientes de Los Abuelos de la Nada, y el auspicioso debut en tierra argentina de Richard Ashcroft marcaron los puntos más altos de la primera jornada del Personal Fest 2016, que se llevó a cabo ayer, en la sede san Martín del club GEBA, donde hoy los orientales de No Te Va Gustar y The Kooks, entre otros, animarán la segunda jornada.

Apoyado por una banda impecable -Julián Kanevsky, Baltasar Comotto, Sergio Verdinelli, Marcelo Domínguez y Germán Wiedemer, después de tres años de silencio en los escenarios locales, El Salmón repasó parte de su vastísimo repertorio, con eje en su carrera solista -de las iniciales Alta Suciedad El día de la mujer mundial, al cierre con Estadio Azteca y Paloma, pasando por ya clásicos como Cuando no estás, Crímenes perfectos y Carnaval de Brasil, entre otros-, con visita a Los Rodríguez incluida –7 segundos, A los ojos, Sin documentos-, y con una emotiva reunión de la mítica banda de los ’80.

“Hace mucho tiempo, Miguel Abuelo nos reunió para cantarle a los prisioneros, a los desposeídos y a la democracia”, avisó El Cantante, y enseguida Cachorro López, Gustavo Bazterrica y Daniel Melingo salieron a escena, para hacer junto con la banda de Andrés dos hits de Los Abuelos: No te enamores nunca de aquel marinero bengalíCostumbres argentinas. Y, quizás apelando a que “lo bueno, si breve, dos veces bueno”, abrazos, besos y más abrazos cerraron el bloque, celebrado por las alrededor de 20 mil personas que siguieron el reencuentro con ánimo de coro popular.

La recta final fue a puro rock: Output Input, El Salmón, Los chicos, entere otros obligados, con el agregado de un repaso visual de “los amigos que se fueron antes”, que incluyó a Federico Moura, Miguel Abuelo, Sandro, Pappo, Aníbal Troilo, Carlos Gardel, Gustavo Cerati, Juan Gabriel, Luis Alberto Spinetta y unos cuantos nombres ilustres más.

La previa había sido para el debut local de Richard Ashcroft. El ex The Verve desplegó su calidad del estrella del britpop y de la escena “alternativa”, alternando clásicos de su vieja banda, como Bitter Sweet SymphonySonnet y The Drugs Don’t Work, con piezas de su plan solista, entre ellas, las flamantes Out Of y Body y Lucky Man, además de otras de su cosecha previa como la mastica Music Is Powery Science of Silence.

Antes, Jamie Cullum dio cátedra de cómo se puede entretener en un clima de festival, con buenas canciones y con un despliegue escénico que para nada fue en detrimento de su calidad de enorme cantante y gran pianista. When I Get Famous, Don’t Stop the Music, entre sus propios temas que subieron la temperatura del público, y el cover de High and Dry, de Radiohead, como otro de los más festejados.

“Tienen ganas de cantar con nosotros?” Romeo Stodart invitó, y la respuesta no tardó en llegar. Así, con su fórmula de brit/rock alternativo tan simple como delicado y coreable, The Magic Numbers logró entonces, por primera vez, en un sábado que alternó el calor de la primera tarde con un anochecer de fresco a frío, calentar las gargantas de parte del público.

De riguroso negro, los hermanos Stodart (Michele y Romeo) y los Gannon (Angela y Sean), fueron de menor a mayor, con una lista de temas que alternó la amigable cadencia melódica de Love’s a Game con la “mugre” de otros como You Know Shot in the Dark, y la invitación a cantar de This is a Song Forever Lost. Con Romeo como maestro de ceremonias y animador de una fiesta que también tuvo su lento, en I See You You See Me. Y su gran final en Mornings Eleven.

Antes, bajo el calor de un sol aún abrasivo, Octafonic hizo gala de su indescifrable estilo que derrocha potencia, con una lista que incluyó, entre otros, la original Mini Buda, la casi disco Sativa, y esa especie de punk industrial que encierra What? Y Richard Coleman, con su Tras-Siberian Express, repasó parte de su álbum Incandescente Fuego y Como la música lenta-, de su primer disco solista, Siberia Country ClubTurbio elixir y la bellísima Hamacándote-, además de Uno entre mil, de Gustavo Cerati y el clásico de Fricción, Enjaulados.

Aperitivo del algo monótono y anodino paso de Breakbot por el escenario Huawei del festival, y de la atractiva fórmula de Meteoros -el combo formado por Didí Gutman, Ale Sergi, Cachorro López y Rosario Ortega-, que con temas propios –Decirnos la verdad y No hay tiempo, y un par de covers –Buscando un símbolo de paz y Lunes por la madrugada-, no consiguieron, sin embargo, mover la marca del termómetro; tarea que, en el primer tramo del Personal 2016, quedó reservada para los Magic Numbers.

Fuente: clarin.com

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