“Estoy dispuesto a enfrentarlos uno por uno. Tal vez no saben que crecí en uno de los barrios sudamericanos con el mayor índice de criminalidad y de asesinatos en la calle. ¿Cuántos son? ¿Cincuenta, cien, doscientos? Está bien, grabá mi mensaje y hacéselo escuchar: traigo cien criminales de la Argentina que los matan ahí mismo, en el lugar, y luego vemos”, dice Mauro Icardi, el capitán del Inter, en la página 63 de su autobiografía “Sempre avanti. La mía storia segreta” (“Siempre adelante. Mi historia secreta”), que se acaba de publicar en Italia.

Eso cuenta Icardi que le dijo a un dirigente luego de que, el 1 de febrero de 2015, al finalizar el partido que el Inter perdió contra el Sassuolo en la ciudad de Reggio Emilia, los hinchas le devolvieran con fastidio la camiseta que Mauro acababa de sacarse y que, según él, intentaba regalarle a un nene que estaba en la tribuna.

El domingo pasado, la primera fecha de la liga después de que se conociera la autobiografía, el delantero no lo pasó bien. A los insultos en la cancha y el penal errado ante el Cagliari, encontró una pancarta frente a su casa: “Nosotros estamos, cuando lleguen tus amigos argentinos, ¿nos avisas o lo haces de puro infame que sos?”.

El lunes, los dirigentes del club, quienes amenazaron con “duras sanciones”, confirmaron la capitanía de Mauro pero anunciaron que le imponían una multa, cuyo valor nunca se supo.

“Todo surge de una página de mi libro que probablemente solté demasiado instintivamente. Una página en la que algunos tonos son inapropiados -dijo Mauro, quien hace un par de semanas renovó su contrato con el Inter hasta 2021-. Pido disculpas y me ocuparé de que estas páginas desaparezcan para que nadie se sienta ofendido, traicionado o amenazado”.

El martes pasado, la Curva Nord -la barrabrava del Inter así llamada por el lugar desde el que alienta al equipo en el estadio- publicó en su web un comunicado en respuesta a la decisión del club de sostener a Icardi como capitán: “Para nosotros, como para cualquiera (esperamos), el capitán del Internazionale debería ser un símbolo. Experiencia, carisma, humildad, seriedad e inteligencia (como) Picchi – Facchetti – Mazzola – Bergomi – Zanetti… Prácticamente la antítesis de Icardi. Icardi es un capítulo cerrado. No queremos hablar ni saber más nada de él. No es nuestro capitán ni lo será jamás. Pero la hinchada será la hinchada, como lo ha hecho siempre”.

El libro, que está en las librerías italianas desde el 11 de octubre, es el resultado de las charlas que Icardi mantuvo con Paolo Fontanesi, un maestro de música y consultor editorial especialista en deportes que fue su ghost writer (escritor fantasma). “Cuando vi todo el lío que se armó, me sorprendió y hasta me quedé mal. Jamás lo hubiera imaginado”, dijo Fontanesi a Clarín. “Es un chico muy honesto, tranquilo, accesible. No va con él agarrárselas con alguien o querer cobrarse algo. El objetivo era, como yo lo entendí, contar el episodio porque se dio cuenta de que se había equivocado. Si uno cuenta 20 años de una vida y cuenta sólo episodios bellos no sería una autobiografía sino una fábula, pero cuando uno cuenta en un libro los episodios feos es para reconocer que sucedieron y que uno intentará que no vuelvan a suceder. Mauro en el libro dice que se equivocó , que exageró”.

Con una primera edición de 15 mil ejemplares, Sempre avanti, que no sólo repasa la carrera del rosarino de 23 años sino que se detiene también en detalles de cómo se enamoró de su mujer, Wanda Nara, mientras ella estaba en la antesala de su separación de Maxi Lopez, figura entre los cinco libros más vendidos en Italia en estas dos semanas.

Se dijo que Mauro estaba preparando una reedición corregida que él mismo pagaría con tal de terminar con el escándalo. Fontanesi lo desmiente: “La editorial -la Sperling Kupfer- quería ya una segunda edición pero haciéndose cargo de los gastos -dice-. El término justo es actualizar la nueva edición. No es que las páginas 62, 63 y 64 van a desaparecer, sino que el texto se va a modificar, se van a agregar y aclarar párrafos como, por ejemplo, toda la solidaridad que Mauro está recibiendo después de este episodio”.

“La multa es un pequeño porcentaje del salario en bruto, como dice el reglamento interno. Mauro va a pedir que ese dinero sea dado en beneficencia”, dice Wanda Nara, representante y esposa de Icardi, con quien espera a Isabella, su segunda hija juntos.

El viernes a la tardecita, mientras Icardi se concentraba para el partido de hoy en Bergamo frente al Atalanta, Fontanesi se reunió con la mujer del capitán del Inter: “Wanda está trabajando en un proyecto para publicar el libro en Argentina y cuya recaudación, en Italia y allá, será donada en beneficencia”.

Fuente: clarin.com

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