Uno de los sectores de la economía que en los últimos tiempos reclamó insistentemente por mejores políticas públicas y obtuvo ganancias récord de la mano de la exportación de sus productos, fue descubierto en incumplimientos impositivos de relevancia y montos millonarios de evasión tributaria.

Según el primer análisis del sistema de Monitoreo Satelital Integrado (MESI), operado por la Agencia de Recaudación Bonaerense (ARBA), más de 20 mil establecimientos rurales en territorio bonaerense evadieron $ 152 millones en el pago de Ingresos Brutos y Sellos. Tiempo Argentino accedió al primer relevamiento del sistema que utiliza imágenes satelitales para comprobar si lo que se cosechó, en este caso, en la campaña de soja y maíz 2013-2014, entre febrero y marzo de este año, se condice con lo declarado y tributado ante el fisco bonaerense o ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). De hecho, estos resultados preliminares de evasión en el sector agropecuario representan el primer gran operativo en el que ARBA y AFIP comparten sus bases de datos y colaboran en el monitoreo de actividades de elusión fiscal.

Desde que se puso en funcionamiento esta nueva tecnología de controles, la entidad bonaerense que comanda Ivan Budassi empezó a analizar 72 mil CUIT (Clave Única de Identificación Tributaria) de arrendatarios y productores agropecuarios en el distrito con mayor actividad granaria del país. En esta primera etapa de los trabajos, ARBA se concentró en unos 45 mil CUIT. De ese universo, el 56% presentó “serias inconsistencias” entre lo declarado por el productor ante la AFIP en el registro de operadores de granos, sus declaraciones de Impuesto a las Ganancias, y las declaraciones de ingresos brutos y otras fuentes de información en ARBA, con la cantidad de producción detectada por el monitoreo MESI. El sistema que opera con información derivada de 18 satélites determina con exactitud la fecha de siembra, cosecha, rinde y tipo de cereal producido. Por medio de un acuerdo alcanzado con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y la Agencia Espacial Italiana (ASI), los especialistas de la Subgerencia de Fiscalización Satelital de ARBA acceden a las imágenes satelitales, las decodifican y analizan para utilizarlas en diversos operativos de control. Trabajan con imágenes provistas por sensores de satélites construidos en Argentina, como por sensores confeccionados en Estados Unidos, Canadá, Francia, Italia, Japón, Brasil e India.

La posible evasión detectada por la agencia recaudadora bonaerense derivará en intimaciones a esos productores agropecuarios para que regularicen su situación.

De las pesquisas a las que accedió a este diario, se desprenden a la vez datos muy particulares. En primer lugar, el 70% de quienes subdeclararon o evadieron impuestos son arrendatarios, mientras que sólo el 30% es propietario y productor de la tierra. Sin embargo, ARBA investiga el vínculo de los que rentaron con personas que presuntamente son los dueños reales de las zonas agropecuarios.

Por otra parte, si se considera la totalidad de CUIT, es decir, los 72 mil contribuyentes, el 58% de ellos incumplió el Régimen de Control Fiscal Agropecuario y perdió el beneficio de descuento del 20% del impuesto inmobiliario rural. Concretamente, estos arrendatarios se negaron a declarar quiénes son los titulares de los campos que explotan. En los próximos días, a partir del cruce de datos, se van a conocer los nombres de esos propietarios. Es que la información recogida por las imágenes satelitales se contrastan con los registros de AFIP y ARBA y los CUIT son asociados a la vez con las claves de identidad tributaria vinculadas a autos de lujo y propiedades, entre otros bienes.

“El nuevo esquema de fiscalización unifica e integra diferentes herramientas que ARBA desarrolló en los últimos años para detectar irregularidades en los impuestos Inmobiliario y sobre los ingresos brutos, de manera de potenciar la capacidad y eficiencia de los controles”, explicó Budassi. Y agregó que “hoy, ese perfeccionamiento nos permite vincular las imágenes satelitales, la cartografía digital y un importante caudal de información referido a la actividad de cada contribuyente, y cruzar todo eso con diferentes bases de datos, entre ellas las de AFIP”.

Todos los campos que fueron monitoreados cosechan soja, maíz y sorgo y, a través de cerealeras, exportan el poroto de soja. Si bien no trascendieron aún los nombres, muchos de esos campos son operados por pooles de siembra. Cabe destacar que este relevamiento considera sólo la cosecha gruesa de 2014, por lo cual en períodos más extensos la evasión detectada sería ampliamente superior.

Cuando se habla de la cantidad de campos, no hay relación directa con el número de CUIT auditados, dado que hay propiedades agropecuarias que tienen más de una partida inmobiliaria y hay más de un CUIT asociado a una partida.

En medio de las protestas de las entidades que conforman la Mesa de Enlace, la administración bonaerense sancionó en el año 2012 una reforma impositiva que, entre otros aspectos, elevó el valor fiscal de los campos, congelados desde hace más de una década. Tras la reforma, en promedio, el propietario de una hectárea pasó de pagar 46 pesos a 76 pesos. Según datos oficiales, durante el primer cuatrimestre del corriente año la administración bonaerense recaudó 592.494 millones de pesos en concepto de impuesto inmobiliario, cifra que equivale al 2,2% de la recaudación total acumulada de la provincia de Buenos Aires durante los primeros cuatro meses de 2014. Durante el año pasado, en tanto, el fisco provincial recaudó 1768 millones de pesos en concepto de inmobiliario rural, monto que representó el 2,63% de los ingresos bonaerenses. Por el contrario, el rubro con mayor incidencia es el de Ingresos Brutos, que en los primeros cuatro meses de 2014 representó algo más del 75% de la recaudación provincial, con 20.291 millones de pesos sobre un total de 26.895 millones. Este impuesto es el centro de la evasión registrada en el primer análisis del monitoreo MESI.

Fuente: tiempo.infonews.com

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