El año pasado brilló en Bailando 2014 y este jueves volverá a las fuentes como jurado, en reemplazo de Nacha Guevara, lugar que ocupó en las primeras ediciones del certamen de ShowMatch. A full con sus escuelas de danza, planifica abrir tres nuevas en Corrientes, Tapiales y Quilmes, y con la energía que la caracteriza, Laura Fidalgo dialogó con Ciudad.com de todo antes de su regreso: el posible cruce con Florencia de la Ve después de la famosa pelea en vivo que tuvieron en los albores del formato, y que culminó en juicio con fallo a su favor; su estado de salud, tras haber sufrido una ruptura de ligamentos en la edición pasada; y su opinión sobre sus compañeros de jurado.

Laura Fidalgo vuelve al Bailando para reemplazar a Nacha Guevara

-Volvés como jurado del Bailando este jueves y viernes para reemplazar a Nacha Guevara. ¿Imaginás qué puede haber un nuevo cruce con Florencia de la Ve, quien ya bailó pero estará en la gala de sentencia?

-No tengo nada que hablar con Florencia. Es un tema prehistórico para mí. Si del otro lado no hay una falta de respeto, no pasa nada. No me copa el ninguneo. Fui la jurado del primer Bailando, cuando nadie sabía lo que era Bailando por un sueño. Con lo mediático eso después se olvida, pero Marcelo en su momento me llamó para ser parte del primer jurado porque confió en mi carrera y en mi nombre. Está bueno que se hable de otra cosa. En su momento, cuando Florencia me faltó el respeto, la encaré, le inicié juicio y gané. Si gané fue porque tenía razón en todo lo que había sucedido. Alimentar esta pelea no suma. Produje Morocha argentina, El diluvio que viene… ¡Mi carrera no empezó en el Bailando! Siempre me ponen “la bailarina” y yo produzco, tengo alumnos, tengo mis escuelas. Soy motivadora, doy clases en zonas carenciadas y a los chicos les muestro que hay un camino sanador. No es que me quiera dar de Sai Baba, pero el arte te libera de angustias y de depresiones. Por eso no me gusta la pelea, no tranzo con eso, aunque tengo mi temperamento.

-¿Cómo evoluciona tu estado de salud, después de haber tenido un accidente muy grande en el final de Bailando 2014?

-Estoy en plena rehabilitación, tuve un parate muy importante al romperme los ligamentos cruzados. Es muy tediosa y lenta la rehabilitación, por eso cambié de lugar para ver si se podía acelerar la recuperación. El accidente fue re grave y “me cortaron las piernas”, tal cual. Mis armas son mis piernas y todavía de bailar, nada. Para dar mis clases voy con una coach, que a veces es bárbara y a veces, directamente, no puedo dar la clase.

-¿Estuviste viendo Bailando 2015? ¿Quiénes te gustan de los famosos que están concursando?

-Me sorprende la gente que no baila, porque sé que les cuesta más y eso me parece más entretenido que ver a los bailarines. A Alberto Samid lo vi bailar disco, nada que ver con el palo del baile, y me parece atractivo y estimulador para gente que no tiene conciencia de la danza, ni de cómo manejar su cuerpo. Me parece un ejemplo, sobre todo porque no se dedica a esto y me atrapa verlo. Ergün Demir me gusta porque veo que se concentra, que interpreta y que nunca bailó. Eso me enternece, además me gusta su cabeza y cómo lo buscan para engancharlo en alguna pelea y él responde con una metafísica que me copa. La vi también a Juana Viale y me pareció clásica, dúctil y como ella tiene onda en su vida, lo que baila va a tener onda porque se plasma. El Negro Álvarez me causa gracia, a su edad, un cómico del país, me copa. Los bailarines que no trasmiten su pasión, me aburren. Hay bailarines, no voy a dar nombres, que pueden bailar muy bien, pero no me trasmiten nada y eso se ve, porque técnicamente son muy limpios. Bailan igual un adagio, disco, una salsa. No cuentan un cuento. Eso me aburre.

-¿El rumor que te vinculó sentimentalmente con Fernando Burlando te molestó?

-Fue un horror, una falta de respeto total, porque si quería armar una previa, armala pero con tu propia fuente. Siempre me pasa eso, por ser buena… Él me pidió una opinión, le dije cuatro tips para que no se lo vea tan duro cuando fui a cenar a lo de Ana Rosenfeld y encima le decía ‘hacé esto, acompañá a tu mujer, mirala’. Siempre le hablé en pareja y que después salga a hablar y que cree la duda no queda bien. Si durante dos semanas armaste una previa y sembraste la duda frente a millones de personas, tendría que haber dicho “la señora Laura Fidalgo colaboró dándome algunos tips para hacer una coreo más prolija”. Yo no lo conocía, éramos como 15 personas en esa reunión y me pareció un tipo simple que me pidió un consejo.

-¿Al jurado de este año cómo lo ves?

-El jurado está justo elegido para generar polémica. Me divierte el programa porque es muy loco y hay algo muy bizarro. A mí me gusta la bizarreada, sino vamos a un espectáculo de baile y hablamos desde otro lugar. Uno canta, el otro actúa. Marcelo me divierte mucho, me entretiene, me distiende y eso que me he enojado con él.

-Te pido un uno por uno.

Ángel De Brito: -Cumple su lugar, sabe todo de la vida de cada artista.

Moria Casán: -Me divierte porque te está diciendo algo re duro, pero le mete su humor, su lengua karateka, es graciosa y me parece la más coherente. Trabajé con Moria y fue muy buena compañera.

Nacha Guevara: -Trabajé con ella y todos sabemos cómo se maneja dentro del medio. En el baile si quiere que me ponga un uno, pero clases de moral, no. Si hay alguien que yo admiro como persona, por su honradez, por ser justa, ésa es mi mamá. Solamente a ella la escucho. Nacha me decía ‘menos es más’. Menos es más podés decir cuando tenés un espectáculo de una hora y media. En el Bailando tenés que hacer una coreografía que sea muy efectiva, si no se pierde. En ese caso no funciona el ‘menos es más’. Te tenés que adaptar al show que hay. En una hora y media tenés para crear climas. En un minuto y medio o dos no podés generar tanto clima porque se te va la música.

Soledad Silveyra: -De Solita me gusta la historia que cuenta, porque a veces no sé de dónde salen algunos músicos y cuando escucho lo que habla, me interesa porque se nota que se tomó el trabajo de buscar. Me parece una gran artista y una gran actriz. Ella lo enfoca desde la interpretación, si se le eriza la piel y eso está bueno.

Marcelo Polino: -Me gusta porque es ácido, es gracioso y sabe jugar muy bien este show, por eso muchas veces te saca. Me decía que se aburría con mis previas el año pasado y yo lo miraba y se estaba matando de risa. Terminó gustándole y diciéndome que la previa era corta.

Fuente: Ciudad.com.ar

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