Murió Paco de Lucía, leyenda de la guitarra flamenca

Paco de Lucía, el español que revolucionó la música flamenca tiñéndola de jazz y proyectándola a los escenarios del mundo entero, murió el martes en México a los 66 años, dejando como legado la magia de su manos sobre las cuerdas de la guitarra.

“Anoche se nos fue el padre, el hermano, el tío, el amigo y se nos fue el genio Paco de Lucía”, informó este miércoles su familia. “Paco vivió como quiso y murió jugando con sus hijos al lado del mar”, agregó en un comunicado.

Su representante, José Emilio Navarro, dijo a la AFP que el músico sufrió un ataque al corazón en una playa cercana al turístico municipio caribeño de Playa del Carmen (este), donde tenía una casa y pasaba temporadas.

El músico se empezó a sentir mal cuando “estaba jugando al fútbol con su hijo de ocho años”, relató Navarro, que también se encontraba trabajando en México.

“Paco de Lucía estaba viviendo en Cuba pero se había ido con su mujer y dos hijos a pasar unos días a su residencia de Playa del Carmen”, explicó Navarro.

El ayuntamiento de Algeciras, ciudad natal del músico en el sur de España, había confirmado antes el fallecimiento del guitarrista por un infarto, anunciando un luto oficial de tres días.

“La muerte de Paco de Lucía convierte al genio en leyenda. Su legado perdurará por siempre”, afirmó el alcalde, José Ignacio Landaluce, sobre el guitarrista, que formó un dúo legendario con el fallecido cantaor Camarón de la Isla.

Los restos del artista serán repatriados entre este miércoles y el jueves, según dijeron Navarro y una fuente consular española.

“En estos momentos está en un tanatorio de Cancún. Están haciendo los trámites para llevárselo a España”, afirmó Navarro.

Entre una larga lista de obras, Paco de Lucía será sin duda recordado por títulos como la rumba “Entre dos aguas” (1973) y el álbum “Friday Night in San Francisco” (1981) grabado junto a los guitarristas de jazz Al Di Meola y John McLaughlin.

Y entre sus numerosas aportaciones al flamenco quedará la introducción del cajón de madera, instrumento que los esclavos africanos llevaron a Perú en el siglo XVI y que De Lucía conoció durante un viaje a Lima.

Era un “maestro absoluto y rotundo del mejor toque flamenco de todos los tiempos”, le reconoció la Sociedad General de Autores y Editores española, a la que el músico pertenecía desde los 16 años.

Los reyes de España y los príncipes de Asturias enviaron sendos telegramas de condolencias, destacando a una “figura única e irrepetible”. También el ministro de Cultura español, José Ignacio Wert, transmitió el pésame a su viuda.

Nacido Francisco Sánchez Gómez el 21 de diciembre de 1947 en el seno de una familia gitana, el músico era conocido como Paco de Lucía por su madre, Lucía Gómez “La Portuguesa”, un sobrenombre con el que se hizo mundialmente conocido tras modernizar el flamenco tradicional.

“El flamenco es uno de los géneros musicales más sofisticados y exigentes”, observó en una entrevista en 2004, considerando que éste había “sido maltratado en España” en el pasado, igual que ahora, “en Brasil o Cuba, países de una riqueza musical extraordinaria, las clases acomodadas sienten vergüenza de su folclore”.

El guitarrista, que comenzó su carrera a los 12 años sin saber solfeo, llegó a ser Doctor Honoris Causa por las universidades de Cádiz y Boston y sumó una larga lista de reconocimientos, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2004.

“Todo cuanto puede expresarse con las seis cuerdas de la guitarra está en sus manos”, destacó el jurado de ese galardón.

A De Lucía le gustaba recordar que debía su carrera a su padre, un cantante de flamenco desconocido.

“Los gitanos son mejores porque escuchan la música desde que nacen. Si no hubiese nacido en la casa de mi padre, yo no sería nadie hoy. No creo en el genio espontáneo. Mi padre me obligó a tocar la guitarra desde que era niño”, afirmó en su libro “Paco de Lucía. Una nueva tradición para la guitarra flamenca”.

La leyenda decía que su padre lo ataba a la pata de la cama para forzarlo a practicar. “No era así, era más psicológico. Me preguntaba, ‘¿Durante cuánto tiempo has trabajado?’ Yo le respondía ’10 ó 12 horas’ y veía su cara de felicidad”, contó.

Sus precoces inicios en los “tablaos” flamencos, ambientes nocturnos llenos de humo, le permitieron llevar dinero a su casa. Pero a los 15 años ya colaboraba en grabaciones de discos en Madrid.

Allí conoció a otro músico de 15 años que se convertiría en un mito del flamenco moderno, Camarón de la Isla, con el que formó un dúo mítico hasta su muerte, en 1992, víctima de un cáncer.

Ahora, el fallecimiento de Paco asesta otro “mazazo muy gordo para el mundo del flamenco”, aseguró el guitarrista flamenco Paco Cepero.

Fuente: entretenimiento.terra.com.ar

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