Cuando termina la primera semana de vigencia de la flexibilización parcial del cepo cambiario, el gerente de Inversiones de InvertirOnline, Alejandro Bianchi, sostuvo, en diálogo con Cronista.com, que si bien la medida fue positiva, no logrará achicar la brecha de más el 20% que hay entre el dólar oficial y el dólar bolsa y el blue debido a que “la reapertura no es total” sino que se quitó “sólo una restricción menor”.

La decisión del Gobierno, opinó, se dio “en medio de una situación envuelta en un contexto internacional donde el viento de cola para los mercados emergentes ya pasó”. “Pero no se debe todo al cambio internacional: internamente, el período se fogoneó con un aumento de la base monetaria del 69%, el cual, tarde o temprano generó una inflación del 30% anual y un movimiento del tipo de cambio oficial que pasó de $ 4,30 por dólar en diciembre de 2011 a los $ 8 por dólar ahora”, expresó.

“Esta condición autogenerada llevó a las reservas a caer u$s 17.000 millones desde el 30 de diciembre de 2011, para ubicarse en los u$s 29.500 millones a fines de enero. Parece hoy increíble que hayamos tenido u$s 46.000 millones de reservas hace sólo dos años”, detalló y opinó: “Dada esta situación, no puedo estar más que a favor de que el Banco Central haya incrementado su tasa de referencia y de que se abriera al público nuevamente la posibilidad de comprar dólares. En este contexto, creo que vuelve a ser un país un poco más viable”.

De todos modos, Bianchi alertó que “el problema vendrá ahora vía precios”. “No es gratis devaluar un 17% la moneda en un día”, apuntó y sostuvo que “la inflación será muy difícil de contener pese a los precios cuidados, con expectativas de los agentes económicos de que los costos de reposición de los productos serán cada vez más altos si se tiene una tasa de devaluación de esa magnitud”.

“Una medida aislada sin generar un contexto de confianza es complicada para revertir esta situación. Al ritmo actual de canje de los nuevos dólares, la población estaría comprando unos u$s 150 a 200 millones por mes. Eso implicará a fin de año, u$s 2.400 millones menos en las reservas del Central. Este será un año con pocos vencimientos de deuda, salvo un posible pago del cupón PBI en diciembre, con lo cual aún parece no ser tan complicado el panorama”, analizó y apuntó: “A su vez, el Central ha subido las tasas de sus licitaciones absorbiendo pesos. Es decir, viramos a una política más ortodoxa. Solo bajo esa óptica, sería posible frenar el aumento del blue”.

“En el largo plazo, sigue sin haber un plan de fondo que genere un contexto en el cual los dólares vengan, con lo cual difícilmente pueda bajar (la cotización de la divisa). A lo sumo, si se continúa con este viraje a la ortodoxia, (podría) estabilizarse en $ 10 el dólar oficial, con el 20% (de retención en concepto de anticipo impositivo) incluido”, agregó.

Al hacer referencia sobre qué bonos podrían ser favorecido en este nuevo contexto, explicó que “la operatoria en bonos permitió descomprimir la demanda de dólares, sobre todo a las empresas, que quedan fuera del dólar Kicillof (por el dólar ahorro), que es sólo para personas físicas”. “En este sentido, hoy se transan por bolsa volúmenes mucho mayores a los que se dan en el mercado de dólar bancario, puesto que es la única forma legal de hacerse de dólares en blanco. Eso si, a un valor intermedio entre el blue y el ofcial más un 20%, de $ 11,50 por dólar”.

“En última instancia -concluyó- dependerá todo de la política del Banco Central. Si sigue virando a la ortodoxia y modera la tasa de crecimiento de la base monetaria, el tipo de cambio podría estabilizarse en algo entre 10 y 12 (cotización oficial más 20%). Sino, la tasa de devaluación anual puede alcanzar niveles del pasado”.

Fuente: cronista.com

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