El acuerdo europeo con Turquía para frenar la llegada de refugiados a Europa podría estar teniendo un efecto secundario mortal en la frontera turco-siria. Según los datos del “Syrian Observatory of Human Rights” (Observatorio Sirio para los Derechos Humanos) publicados por el diario “The Times”, los guardias fronterizos turcos estarían disparando a matar en ocasiones contra los refugiados sirios que intentan huir de su país. El gobierno turco negó la acusación.

En los últimos cuatro meses habrían muerto a tiros de los guardafronteras turcos al menos 16 personas, entre ellos tres niños. La red de observadores del “Syrian Observatory of Human Rights” en Siria y Turquía asegura que la cifra podría ser mayor porque esos son sólo los casos confirmados. Esa frontera tiene cientos de kilómetros y los sirios escapan de su país por varios puntos. 

Denuncian que Turquía dispara a matar a los refugiados siriosOficiales de la “Free Syrian Police” –apoyada por el Reino Unido- y traficantes de personas –que los ayudan a cruzar la frontera a cambio del pago de una cantidad de dinero– contaron al diario“The Times” los detalles de las actuaciones de los guardias turcos.

Turquía dejaba entrar a los sirios en su territorio hasta diciembre con relativa facilidad. El país acoge a más de 2,5 millones de refugiados turcos. Pero desde diciembre, tras el primer acuerdo con la Unión Europea en noviembre, empezó a frenar las llegadas.

El gobierno turco dice que mantiene las fronteras abiertas pero hay decenas de miles de sirios que escaparon de los combates en Aleppo –la segunda ciudad siria, al norte del país, muy cerca de la frontera turca- bloqueados sin poder entrar en Turquía desde hace semanas.

El plan europeo con Turquía para deportar a los refugiados basa toda su legalidad en declarar a Turquía “país tercero seguro” para los refugiados, aunque Turquía incumple a día de hoy la mayoría de los requisitos que la Directiva Europea de Asilo impone a los gobiernos de los 28 países del bloque para poder declarar así a un tercer país.

Uno de los requisitos de obligado cumplimiento es el compromiso legal de no devolver a los refugiados a zonas donde su vida esté en riesgo y el de acogerlos según estipulan los artículos de la Convención de Ginebra de Refugiados de 1951.

El acuerdo euro-turco incluye una cláusula por la que el gobierno turco se compromete a “reforzar su control fronterizo”. El traficante de personas explicó al diario británico que “los soldados turcos solían ayudar a los refugiados a cruzar, incluso les ayudaban a cargar sus bolsos. Ahora les disparan”.

Turquía está construyendo un muro en algunas zonas de su frontera con Siria para sustituir las vallas que tenía hasta ahora. También reforzó la presencia de militares en la frontera.

Fuente: clarin.com

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